domingo, 23 de octubre de 2011

LA HISTORIA DE GUANDACOL: UNA ASIGNATURA PENDIENTE

MATANZA
1607-2011= 404

     El acto de educarnos, de recibir una educación sistemática, para que luego, de terminar, alguna de las etapas, terciaria, universitaria u otras en donde el individuo debe desplegar una serie de capacidades, que en la opinión del conjunto de la sociedad, que recepta esa producción, calificará como competente o incompetente, de ahí la importancia que tiene el proceso de formación que recibirán los alumnos en la escuela, entendida como un todo, articulado, reciclado, autoevaluado y evaluado permanentemente, se posibilitará que ese producto final, sea el esperado, competente y, no como sucede en un altísimo número de alumnos que fracasan, abandonan o, simplemente: sin posibilidades de insertarse en el mundo del trabajo, es decir, aunque me cuesta expresarlo, incompetente.
     Lo antes expresado, está en directa relación con nuestro Sistema de Vida, que es LA DEMOCRACIA, distinta a una forma de gobierno, que demanda de ciudadanos preparados para su desenvolvimiento como tal. Dentro del currículum, en los distintos niveles, todos los Trayectos Curriculares tienen su cuota de responsabilidad en el LOGRO DE UNA REAL Y DINÁMICA CONCIENCIA CIUDADANA, pero, la mayor carga de  obligación la tienen las Ciencias Sociales en su conjunto, dentro de las que podemos acotar a La Formación Ética y Ciudadana, Ciencia Política y la historia, si, señoras y señores, LA HISTORIA, que tanto molesta a los grupos de poder, de tal modo, que cuando tienen alguna oportunidad o posibilidad, se la trata de excluir, porque si le quitamos la memoria a un pueblo, es más fácil su manipulación, tal como sucede en  nuestra provincia y, en gran parte del país. Sintetizando: ES ESENCIAL LA ENSEÑANZA DE LA HISTORIA EN LOS DISTINTOS NIVELES DEL SISTEMA EDUCATIVO, inclusive en las que “no tienen nada que ver con ella”, en donde se la tendría que enseñar bajo otras formas, como son los talleres, de cursos especiales, etc. Suena a utopía, pero, les invito a ver los planes de estudios de universidades del primer mundo.
     Enseñar historia es una de las tareas más difíciles que pueda encarar un docente, ya que  al ser una ciencia social, caracterizada por la subjetividad en ese acto de tratarla pedagógica y didácticamente, aspecto que tendrá una mayor o menor cuota según la actitud y honestidad del docente. Si enseñarla es una empresa difícil, reconstruirla es superlativamente mayor, porque depende de personas formadas en la investigación del pasado humano , LOS HISTORIADORES y, no de aficionados, que se limitan a relatar supuestos, basados generalmente en fuentes orales, las menos confiables, y de algunos documentos aialdos. Este último es el caso de LA HISTORIA DE GUANDACOL, que es una asignatura pendiente, que en algún momento se tendrá que encarar con la seriedad y los recursos humanos y tecnológicos necesarios para esa titánica empresa.
      Dicho lo anterior, que me parece necesario dejarlo debidamente aclarado trataremos a continuación de expresar algunas líneas sobre lo que se “festeja o conmemora” el cuatro de noviembre de cada año. Partiremos diciendo que Guandacol, se encuentra comprendido en un amplio valle  formado por el Cordón de Guandacol, correspondiente a una unidad geográfica, que calificamos con la generalidad de “Precordillera”, cuya extensión va desde la Provincia de Mendoza, atraviesa San Juan y continúa por nuestra provincia. Es así que Guandacol abarca las denominadas cumbres del Cordón de Guandacol, que está conformada por: el cerro imán, el Cerro de las Burras y el cerro Urcuschum, que supera los 3.000 metros de altura. Este cordón se formó en el periodo denominado Ordovicico. Las rocas fueron estudiadas por Bordeunbender. Producto de estos estudios, el investigador, concluyó, por la presencia de estas rocas, formando afloramientos, dividiéndolo en tres regiones geográficamente definidas: Sierras de Famatina, Precordillera de Guandacol y Precordillera de Jagüel. Es un valle longitudinal, alineado en dirección Norte-Sur, relacionado con el cordón montañoso, que lo limita, también conocido con el nombre de La Troya.
      Afirmar tajantemente que Guandacol fue fundado el 4 de noviembre de 1607, es solo una intención, una “necesidad” de algunos sectores, internos y externos, para festejar su cumpleaños, pero, como ya se dejó esbozado anteriormente, se carecen de elementos objetivos para tamaña afirmación, que, para quien escribe estas líneas, no tiene significación, sino un ,mero simbolismo, que sirve para ese cometido, pero que va en contramano con la reconstrucción científica de los sucesos del pasado, más aún, si tenemos en cuenta que, coherentemente, se dejó de festejar el día de la raza y, se pasó a denominar ese día como “EL DE LA DIVERSIDAD, LA INTEGRACIÓN Y LA IDENTIDAD”, poniendo un manto de justicia a lo que verdaderamente sucedió: el redescubrimiento de este continente por parte de Cristóbal Colón, quien dio el puntapié inicial de un proceso de destrucción de las culturas aborígenes de América, sometiéndolas a un verdadero genocidio, por parte de los países europeos, hambrientos de oro y plata, para alimentar al sistema  capitalista que habían creado. Se invita al lector a buscar información sobre la conquista europea en América, o visitar el blog, cuyo link colocaremos al final.
      Festejar, o como se le quiera llamar, el cumpleaños de Guandacol, como el de cualquier otra ciudad de La Argentina, de Latinoamérica o de todo el continente, es una afrenta a los verdaderos dueños de estas tierras, que el día 11 de octubre conmemoran, con tristeza, con dolor: “EL ÚLTIMO DÍA DE LIBERTAD” y, el 12 como el comienzo de su lenta, pero real destrucción.
      Guandacol, no fue ajeno a estos sucesos, sino, que también lo padecieron sus habitantes, sus verdaderos dueños, originales: LOS GUANDACOLES, pueblo pacífico, amante de la libertad, pero con la suficiente convicción, rebeldía y bravura para defender su liberad, inclusive, hasta perder la vida en este cometido. Reconstruir aquellas épocas es una ardua tarea, porque solo contamos con algunos vestigios aislados, interpretados acientíficamente, quizás con muy buena intención, pero, con esto no basta. Lo cierto que Guandacol tiene más de los años que se le atribuyen, aún, cuando se llegue a determinar con mayor certeza su fundación, porque antes de ello, estas tierras estaban habitadas por seres humanos, que conforman parte de esa historia.
Los Guandacoles, fue un grupo aborigen perteneciente a los Capayanes, que, junto con los Diaguitas y Olongastas, conformaban los tres pueblos que habitaban la actual Provincia de la Rioja. Fue uno de los grupos originarios que sufrieron el ataque de los conquistadores españoles, comandados por Jerónimo Luis de Cabrera y el teniente Juan Adaro de Irasola. Ambos bando se enfrentaron y, como era previsible, los Guandacoles, fueron vencidos y, posteriormente trasladados, un grupo a san Juan y, el otro, a la zona denominada Capayán de Famatina. Esta situación de una tierra “liberada” fue aprovechada, en 1649, por el general Pedro Nicolás Brizuela, quien solicitó al gobernador Gutierrez de Acosta y Padilla, le sean cedidas bajo el pretexto de estar abandonadas, aspecto que se consideró y aprobó. Gregorio de Brizuela, heredó estas posesiones, que fueron ampliadas con la concesión de otros poblados aledaños, en 1697, por parte del Gobernador Juan de Samudio.
        Ante la necesidad de festejar el cumpleaños de Guandacol, se trató de indagar en algunos indicios, como para acercarse a ese supuesto hecho, con las salvedades antes mencionadas, de tal modo que se tomó como referencia una carta  de Gaspar Doncel al gobernador Gregorio de Brizuela, fechada el 4 de noviembre de 1607, en donde hace referencia a la existencia de habitantes (indios) en el valle de Guandacol.
Agregar más a lo que se expresa en este escrito, sería un acto de irresponsabilidad y de falta de respeto a los verdaderos dueños de estas tierras, a los que, según mi criterio, hay que HONRAR, VALORAR E IMITAR.
Profesor Alfredo Osfaldo Tejada.

Se ampliará, paulatinamente, este esbozo, en el blog, cuyo link para acceder es
 Fuentes consultadas:
Bazán; Armando Raúl: “HISTORIA DE LA RIOJA”. Editorial Paidós. Segunda Edición. 1992
De la Vega Díaz, Dardo: “MANUAL DE TOPONIMIA RIOJANA”. EDITORIAL Canguro. Segunda edición. 1994
Otras fuentes:
Desde la oralidad, conversaciones informales, con personas, no especialistas, que tienen conocimientos sobre esta problemática.

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